En lugar de asustarse, sonrió. Si el mundo estaba atrapado en un bucle, él era el único que lo recordaba. Así que ese día hizo algo distinto: ayudó a la señora del fondo, respondió con sinceridad a Lucas y, al volver a casa, llamó a su padre solo para preguntarle cómo estaba. Al día siguiente, el despertador no sonó a las 7.
En lugar de asustarse, sonrió. Si el mundo estaba atrapado en un bucle, él era el único que lo recordaba. Así que ese día hizo algo distinto: